En el campo de la regresión a vidas pasadas, Helen Wambach ocupa un lugar singular: es la investigadora que intentó con más seriedad aplicar el método estadístico al estudio del fenómeno. En un campo dominado por casos individuales y relatos cualitativos, Wambach apostó por los números —y lo que encontró sigue siendo difícil de explicar.
Orígenes y formación
Helen Wambach nació en Chicago en 1925 y obtuvo un doctorado en psicología. Trabajó como psicóloga clínica en la Universidad John F. Kennedy en California —una institución conocida por su apertura hacia la psicología transpersonal y los estados alterados de conciencia en los años 70 y 80.
Su interés en la regresión a vidas pasadas no comenzó desde una posición de creyente. Según sus propios testimonios, Wambach se acercó al tema con escepticismo metodológico: si la regresión era un fenómeno real, debería ser posible encontrar evidencia que la diferenciara de la fantasía elaborada. Y si era fantasía, los datos estadísticos deberían demostrarlo.
La apuesta metodológica: la hipnosis grupal
La innovación de Wambach no fue solo estadística —fue metodológica. En lugar de trabajar con pacientes individuales en sesiones privadas, Wambach organizó talleres donde regresaba a grupos de veinte, cincuenta o incluso cien personas simultáneamente usando un protocolo de hipnosis grupal estandarizado.
La ventaja de este enfoque era doble. Por un lado, permitía recoger grandes cantidades de datos en relativamente poco tiempo. Por otro, reducía uno de los problemas centrales de la regresión individual: la influencia del terapeuta sobre el sujeto. En un grupo grande, el terapeuta no puede personalizar la inducción ni las preguntas para cada sujeto —lo que emerge es más probable que sea producción del sujeto que contaminación del facilitador.
Después de cada sesión, Wambach pedía a los participantes que rellenaran formularios detallados sobre lo que habían experimentado: época histórica, geografía, raza, clase social, tipo de ropa, alimentos, objetos cotidianos, circunstancias de la muerte.
Más de 1.000 sujetos
A lo largo de sus investigaciones, que cubrieron principalmente la década del 70, Wambach trabajó con más de 1.000 sujetos de regresión grupal. Los datos que recopiló fueron la base de sus dos libros principales: Reliving Past Lives: The Evidence Under Hypnosis (1978) y Life Before Life (1979).
Lo que los datos mostraron
El análisis estadístico de Wambach produjo resultados que ella misma encontró desconcertantes. Los más significativos:
Distribución histórica. Cuando se graficaba la distribución de las épocas históricas que los sujetos reportaban haber vivido, la curva seguía aproximadamente la distribución conocida de la población humana a lo largo del tiempo: pocas personas en períodos históricos de baja densidad poblacional, más en períodos de alta densidad. Si las “vidas pasadas” fueran pura fantasía, habría un sesgo hacia las épocas históricamente más conocidas o más dramáticas —las personas fantasearían con ser romanos o egipcios, no con ser campesinos medievales anónimos. Los datos no mostraban ese sesgo.
Distribución de género. Los sujetos reportaban una distribución de género aproximadamente igual entre las vidas que recordaban —50% masculinas, 50% femeninas— independientemente del género del sujeto en la vida actual. Si fuera fantasía, uno esperaría que los sujetos tendieran a identificarse con su propio género.
Detalles históricos verificables. Los detalles sobre ropa, alimentación, objetos y costumbres que los sujetos describían para diferentes épocas eran, en su mayoría, históricamente plausibles —incluyendo aspectos que los sujetos habrían sido improbable que conocieran de la cultura popular.
Una carrera interrumpida
Wambach murió en agosto de 1986, antes de haber podido desarrollar completamente las implicaciones de su investigación. Su trabajo quedó incompleto —había comenzado a explorar la posibilidad de regresar hacia el futuro, lo que publicó parcialmente en Mass Dreams of the Future (completado y publicado póstumamente por Chet Snow en 1989).
Su influencia en el campo fue real pero discreta: es más citada por otros investigadores que conocida por el público general. Pero para quien quiere encontrar en el estudio de la regresión algo que se acerque al rigor estadístico, Wambach es una referencia indispensable.