Publicado en 1978, Reliving Past Lives: The Evidence Under Hypnosis es el documento más completo del experimento más inusual de la historia de la psicología: una investigadora que condujo sesiones de hipnosis grupal con más de 1.000 personas, recopiló sus datos de forma sistemática y los analizó estadísticamente para determinar si los relatos de vidas pasadas eran compatibles con el registro histórico.
El diseño del estudio
Wambach diseñó el estudio partiendo de una hipótesis escéptica: si las vidas pasadas son fantasía elaborada, los datos estadísticos deberían mostrar sesgos característicos de la fantasía. La gente querría haber sido romana o egipcia, no campesina anónima. Habría más hombres que mujeres. Los períodos históricos conocidos o dramáticos estarían sobrerrepresentados. Las clases sociales altas aparecerían con más frecuencia de lo que corresponde históricamente.
Si los datos no mostraban esos sesgos —si la distribución de épocas, géneros y clases sociales era estadísticamente compatible con la distribución real de la población humana a lo largo de la historia— eso sería evidencia de que algo diferente a la fantasía estaba operando.
Los resultados principales
Distribución histórica. Wambach analizó la distribución de las épocas que sus sujetos reportaban y la comparó con las estimaciones arqueológicas e históricas de la densidad poblacional a lo largo del tiempo. La correlación fue notable: pocas personas reportaban vidas en períodos de baja densidad poblacional, más en períodos de alta densidad. Si fuera fantasía, uno esperaría que los períodos históricamente más conocidos —antigüedad clásica, Edad Media tardía— estuvieran sobrerrepresentados. No lo estaban.
Distribución de género. Independientemente del género del sujeto en la vida actual, la distribución de género en las vidas reportadas fue aproximadamente 50-50. Esto contradice lo que la fantasía produciría: la tendencia natural sería que las personas se identificaran con su propio género.
Distribución de clases sociales. Aproximadamente el 75% de las vidas reportadas eran de clase baja o campesina —una distribución compatible con la estructura histórica real de las sociedades humanas, donde siempre ha habido muchos más pobres que ricos. Si fuera fantasía, uno esperaría una sobrerrepresentación de la nobleza, los guerreros y las figuras de poder.
Detalles de vida cotidiana. Los detalles sobre alimentación, ropa, objetos y costumbres que los sujetos describían para diferentes épocas eran, en su mayoría, históricamente plausibles —incluyendo aspectos poco conocidos que es improbable que los sujetos hubieran aprendido de fuentes culturales populares.
Las dificultades metodológicas
Wambach fue honesta sobre las limitaciones de su estudio. El principal problema es que muchos de los datos estadísticos que reportó no son verificables de forma independiente: no hay un registro histórico con el que comparar la distribución real de la población por épocas y clases sociales con la precisión suficiente para hacer una comparación estadísticamente rigurosa.
Además, la hipnosis grupal introduce variables que una investigación individual no tiene: los participantes se influyen mutuamente, el contexto de taller puede generar expectativas que afectan lo que emerge, y el facilitador —aunque use un protocolo estandarizado— no puede controlar todas las variables de cada sujeto simultáneamente.
El valor del estudio
A pesar de estas limitaciones, Reliving Past Lives sigue siendo una referencia importante porque intentó algo que nadie antes había hecho sistemáticamente: aplicar pensamiento estadístico al fenómeno de la regresión.
Los resultados que Wambach encontró no son “prueba” de la reencarnación. Pero son datos que no encajan fácilmente con la explicación de fantasía pura, y que merecen ser tomados en cuenta en cualquier evaluación honesta del fenómeno.
El hecho de que nadie haya replicado el estudio con rigor metodológico actualizado dice algo sobre las prioridades de la investigación académica —no sobre la relevancia de las preguntas que Wambach planteó.