En el año 2000, un grupo inusual de personas se reunió en el Reino Unido para fundar una organización con un nombre que pocos habrían esperado ver asociado a la medicina académica: la Spirit Release Foundation.
La convocatoria incluía médicos, psiquiatras y terapeutas complementarios. La persona detrás de la iniciativa era Alan Sanderson, un psiquiatra con décadas de experiencia institucional que había llegado a la conclusión de que la liberación espiritual no era una práctica marginal sino un enfoque terapéutico legítimo que necesitaba un hogar institucional si iba a ser tomado en serio.
Por qué una fundación
El campo de la liberación espiritual en el Reino Unido de los años 90 tenía un problema: sus practicantes trabajaban de forma dispersa, sin un marco de referencia común, sin criterios de formación establecidos y sin visibilidad dentro del sistema médico convencional.
Esa dispersión tenía consecuencias reales. Las personas que podían beneficiarse del trabajo no sabían cómo encontrar un practicante competente. Los terapeutas que querían formarse no tenían un lugar donde hacerlo de forma seria. Y la psiquiatría convencional no tenía ningún interlocutor institucional con quien dialogar sobre estos temas.
La Spirit Release Foundation nació para resolver esos tres problemas: crear visibilidad, establecer estándares de formación y abrir el diálogo con la medicina convencional.
El trabajo de los 13 años
Durante los trece años que operó, la Foundation hizo varias cosas concretas:
Formación de terapeutas. Desarrolló un programa de formación para practicantes de liberación espiritual que combinaba los fundamentos teóricos del campo con supervisión clínica. El programa buscaba establecer un nivel mínimo de competencia y rigor metodológico en la práctica.
Directorio de practicantes. Mantenía un directorio de terapeutas formados que el público podía consultar para encontrar un practicante en su área.
Publicaciones y conferencias. Sanderson y sus colaboradores presentaron regularmente en foros médicos, incluyendo el Grupo de Interés Especial en Espiritualidad del Royal College of Psychiatrists — logrando algo inusual: que psiquiatras convencionales escucharan con seriedad presentaciones sobre posesión espiritual.
Diálogo interdisciplinario. La Foundation fue notable por su apertura al diálogo: no rechazaba las explicaciones alternativas de los fenómenos que documentaba, sino que las ponía sobre la mesa junto con la explicación espiritual y invitaba a la discusión.
El cierre y el legado
La Spirit Release Foundation cerró en 2013. Las razones fueron principalmente prácticas: los recursos para sostener la operación institucional se agotaron, y Sanderson, ya mayor, no tenía la energía para continuar la tarea organizativa que la Foundation requería.
Pero el legado sobrevivió. La Spirit Release Association — una organización diferente que continúa parte del trabajo — mantiene un directorio de terapeutas y sigue siendo referencia en el campo en el Reino Unido. Los terapeutas formados durante los años de la Foundation continúan practicando. Y los artículos y presentaciones de Sanderson siguen siendo citados en las publicaciones especializadas del campo.
Quizás más importante: el hecho de que una fundación con esas características pudiera existir durante trece años, con el respaldo de médicos y psiquiatras, presentando su trabajo en foros académicos reconocidos, cambió algo en la conversación sobre la liberación espiritual en el contexto anglosajón. Demostró que el territorio no era necesariamente incompatible con el rigor institucional.
Esa demostración fue, probablemente, la contribución más importante de Sanderson al campo.